sábado, 16 de septiembre de 2017

LAS TRES PATAS DEL NEGOCIO


El padre (José) es el fundador de la empresa, de neto corte industrial, económica y financieramente sana. Es hoy una PYME de 350 empleados que llevan adelante un negocio de producción local que en parte se exporta. Además, tienen otros negocios de importación que complementan la cartera de productos. Bien pensados los rubros. 

Junto a José está su único hijo Ivan, criado en buen colegio, carrera universitaria y MBA. Bien amueblada la cabeza de ambos. Me llamaron para coacharlos de
forma individual y como equipo para encarar una nueva y ambiciosa unidad de negocios. Lo que me llamaba la atención es que habiendo construido esta empresa por demás exitosa, hoy hayan decidido convocar un Coach de Negocios para acompañarlos – según José - en implementar esta nueva unidad.

Sesión tras sesión, tanto por separado como en grupo, fui entendiéndolos como individuos, como socios y como padre e hijo. Un vínculo apoyado en el respeto. Del lado de Iván la admiración verbalizada hacia José por haber logrado él solo semejante negocio. Del lado de José, la admiración hacia su hijo por querer innovar responsablemente incorporando negocios que él no terminaba de entender.

Desde los hechos, la propuesta de Iván era muy clara, los números resistían cómodamente el análisis respecto de los costos y rentabilidad. No había resistencia por parte de José, y de hecho el proyecto avanzaba de la mano de Iván con mucho entusiasmo y tomando todos los recaudos necesarios. 

Lasemana pasada durante la sesión de José, apareció la tercer pata del negocio. Hasta ese punto solo hablaban de costos y rentabilidad, y enn la cabeza de José estaba subyacente otra, que al final resultó ser – para él - la más importante y que no había tenido el coraje de poner sobre la mesa frente a Ivan.

-Contame José, de qué se trata?

-Horacio, hay una tercer pata en esta mesa que vos nos estás haciendo ver.

-Ahá, te escucho con atención.

-Este tiene que ser el gran salto de Iván. No pasa por el precio, ni el costo, ni la rentabilidad.

-Entiendo

-Qué falta José, por donde pasa?

- Ayer me di cuenta que este es un proyecto 200% emocional para mi. Es la entrada de Iván al mundo adulto de los negocios. Quiero que le vaya bien. Tengo miedo porque no tengo control sobre esa variable.

-Cual?

-Lo emocional. Para manejar esa emocionalidad, necesito ayuda Horacio para redefinir mi identidad, aumentar la autonomía propia y la de Iván para sostener relaciones maduras, clarificar el propósito y aprender a escuchar.

-Claro José, las habilidades para la vida son aprendidas a partir de conductas saludables, fomentando la resiliencia y detectando diálogos internos y externos negativos e improductivos. A partir de esto último, podemos tomar conciencia de sus efectos y trabajar para trascenderlos.

Las emociones entran en la vida de las personas por alguna razón y llegan es para cubrir alguna necesidad. Conforme esa necesidad esté cubierta, se terminó. Y si vuelven a aparecer estarán convocándolas desde un nuevo espacio y con una nueva necesidad. En cada lapso de encuentro vas a aprender algo que nunca hiciste, entre ellas, construir una formación emocional sólida.